Las latas y tapas metálicas son fundamentales para la producción de alimentos y bebidas. Las líneas de envasado de latas de aluminio se encuentran entre las de mayor velocidad, procesando decenas de miles de unidades por hora. La codificación se basa en el cumplimiento de la fecha y el lote, así como en la trazabilidad de las bebidas. Cada decisión tecnológica en este ámbito está condicionada por dos realidades físicas: la condensación que se forma en el momento en que una lata refrigerada sale de la máquina de llenado y el recubrimiento protector de las latas de acero, que un láser destruiría.