Los envases de plástico abarcan bebidas, productos de cuidado personal, alimentos, artículos para el hogar, productos farmacéuticos y productos industriales: botellas, cubos, vasos, bandejas, tapas, tubos y latas. La codificación se basa en el cumplimiento de la fecha y el lote, además de la trazabilidad del producto. Un dato cuantificable: las botellas de PET y los envases de HDPE se encuentran entre los dos sustratos más codificados en la fabricación de bienes de consumo. La reciclabilidad es ahora un requisito explícito: las tintas deben tener baja migración, no sangrar y ser separables para que no degraden el material reciclado.