Las latas y tapas metálicas son fundamentales para la producción de alimentos y bebidas. Las líneas de envasado de latas de aluminio se encuentran entre las de mayor velocidad, procesando decenas de miles de unidades por hora. La codificación se basa en el cumplimiento de la fecha y el lote, así como en la trazabilidad de las bebidas. Cada decisión tecnológica en este ámbito está condicionada por dos realidades físicas: la condensación que se forma en el momento en que una lata refrigerada sale de la máquina de llenado y el recubrimiento protector de las latas de acero, que un láser destruiría.
Los envases de plástico abarcan bebidas, productos de cuidado personal, alimentos, artículos para el hogar, productos farmacéuticos y productos industriales: botellas, cubos, vasos, bandejas, tapas, tubos y latas. La codificación se basa en el cumplimiento de la fecha y el lote, además de la trazabilidad del producto. Un dato cuantificable: las botellas de PET y los envases de HDPE se encuentran entre los dos sustratos más codificados en la fabricación de bienes de consumo. La reciclabilidad es ahora un requisito explícito: las tintas deben tener baja migración, no sangrar y ser separables para que no degraden el material reciclado.